Los bioestimulantes marinos pueden ayudar a mejorar la disponibilidad y absorción de nutrientes, estimular procesos microbiológicos beneficiosos y optimizar el equilibrio biológico del suelo o del agua.
Esto puede contribuir a:
- Reducir parcialmente la dependencia de fertilizantes químicos
- Mejorar la eficiencia biológica de cultivos y sistemas acuáticos
- Disminuir impacto ambiental
- Favorecer modelos de agricultura regenerativa
- Mejorar resiliencia biológica de los ecosistemas
Las aplicaciones concretas dependen del tipo de cultivo, sistema y formulación biotecnológica utilizada.